Tarde para buenos aficionados la que se ha vivido este viernes en la plaza de toros de Córdoba en la tercera de abono, marcada por el malogrado uso de las espadas. Víctor Hernández y Marco Pérez pasearon una oreja. Un festejo en el que Borja Jiménez cuajó una buena faena en el cuarto, que malogró por el acero. Si la terna hubiera estado acertada con los aceros, la Puerta de los Califas se habría abierto.














































