Roca Rey fue trasladado a la enfermería de la plaza de toros de Sevilla tras resultar gravemente cogido en el momento de entrar a matar al quinto toro de la tarde, un ejemplar de Toros de Cortés. Ocurrió después de una actuación de enorme exposición y autoridad, en la que el diestro había conectado por completo con los tendidos y tenía el triunfo prácticamente asegurado.
En el instante definitivo, al tirarse con verdad sobre el morrillo, el toro le prendió de manera violenta, provocando escenas de gran dramatismo en la Maestranza. El público, que momentos antes estaba entregado, contuvo la respiración ante la dureza del percance.
El torero llegó a la enfermería con sangrado visible, presentando una herida en la parte alta e interna del muslo derecho, donde fue atendido de inmediato por el equipo médico.
Las primeras informaciones que llegan desde la enfermería indican que la cornada es fuerte y tiene varias trayectorias.




