Emilio de Justo impuso su ley y la pureza de su concepto, especialmente en el quinto de la tarde, un astado al que cuajó una faena de mucha transmisión y mando por ambos pitones; tras estocada, paseó un apéndice con fuerte petición de la segunda oreja que la presidencia de manera severa no concedió. Previamente, en su primero, ya había dejado una labor templada que malogró con los aceros tras sonar un aviso.
José María Manzanares dejó patente su personalísimo corte y empaque cordobés en el cuarto de la tarde, un toro noble al que instrumentó tandas de muletazos de bella factura y trazo largo, logrando desorejar al de Núñez de Tarifa a pesar de un aviso. Peor fortuna tuvo Pablo Aguado, al que le tocó el lote de menos opciones y nula transmisión; el sevillano abrevió con torería pero apenas pudo bosquejar su personalísimo toreo de pellizco, marchándose de vacío tras dos silencios. Cabe destacar el clamoroso tercio de banderillas en el tercero de la tarde, donde Iván García y Sánchez Araujo se asomaron al balcón con torería, viéndose obligados a desmonterarse para saludar.
Plaza de toros de Plasencia (Cáceres, España). Sábado, 13 de junio de 2026. Feria de Junio. Corrida de toros. Toros de Núñez de Tarifa para José María Manzanares, Emilio de Justo y Pablo Aguado. Media Plaza en los tendidos.
Ficha del festejo:
– José María Manzanares, ovación y oreja tras aviso
– Emilio de Justo, ovación tras aviso y oreja con petición de la segunda
– Pablo Aguado, silencio tras aviso y silencio

