El torero Alberto Durán tendrá que someterse a nuevos tratamientos para intentar paliar las secuelas de la grave cogida que sufrió el pasado 3 de mayo en Valdemoro.
Una de las cornadas, que afectó a la arteria femoral, seccionó los nervios safeno y cutáneo peroneo, provocándole una pérdida casi total de sensibilidad desde la rodilla hasta el tobillo.
Por este motivo, el próximo martes 27 de octubre, Durán pasará de nuevo por el quirófano en el Hospital FREMAP de Majadahonda, donde se le aplicará un tratamiento médico regenerativo mediante PRP (plasma rico en plaquetas). Con este procedimiento se espera que pueda recuperar, al menos parcialmente, la sensibilidad de la zona afectada.
Además, el torero recibirá varias sesiones de radiofrecuencia pulsada (RFP) como parte del tratamiento para abordar las secuelas de la lesión.
Paralelamente, continuará con el proceso de rehabilitación que viene realizando hasta ahora, con el objetivo de avanzar en su recuperación.

