Este domingo 1 de noviembre, Sébastien Castella volverá a hacer el paseíllo en la histórica plaza de toros de Acho, en Lima, un escenario especialmente ligado a su trayectoria y en el que el maestro de Béziers ha protagonizado algunos de los triunfos más importantes de su carrera sudamericana.
Su regreso se produce un año después de una tarde memorable, en la que Castella conquistó por quinta vez el prestigioso Escapulario de Oro tras su actuación ante « Saleroso » un gran toro de Paiján premiado con la vuelta al ruedo. Un logro que le permitió igualar a Enrique Ponce como máximo triunfador de este galardón en la bicentenaria historia de Acho, inscribiendo su nombre, una vez más, entre las grandes figuras que han marcado la historia de la plaza limeña.
Acho es, además, la plaza en la que el torero francés más veces ha actuado en América. Sus cifras hablan por sí solas: 19 corridas, 28 orejas, 10 salida en hombros y el indulto del toro « Victorioso » de Robert Puga el 24 noviembre de 2008. Un balance excepcional que refleja la dimensión de su compromiso artístico y la estrecha conexión que siempre ha mantenido con la afición peruana.
Castella regresa a Lima tras firmar una magnífica temporada europea, marcada por una extraordinaria plenitud artística y una constante búsqueda de la emoción. El maestro de Béziers inicia así su campaña americana en una plaza que conoce bien, que siempre lo ha respaldado y en la que su trayectoria ha sido reconocida con los máximos honores.
La cita de este domingo tendrá, además, un aliciente excepcional. Castella se medirá en mano a mano con Andrés Roca Rey, máxima figura del toreo mundial y gran referente de la tauromaquia peruana, en un duelo de máxima expectación frente a toros de Núñez del Cuvillo.
Un encuentro entre dos figuras de dimensión internacional, en una de las plazas más emblemáticas del continente y ante una afición que guarda un lugar especial para el maestro francés.

