Ahora que va a estallar la fiesta; ahora que vibran sus calles; ahora que en el tranquilo Gas, escuchando el rumor del Arga, descansan los toros, es bueno hablar de esta feria de San Fermín.
Sobre la liturgia en torno al santo existe constancia desde el siglo XII. Había sido bautizado por el galorromano San Saturnino, patrón de Pamplona (hispanos y galos compartían ya ciudadanía romana). Saturnino moriría en Tolouse martirizado por un toro;Fermín, degollado, lo que nos recuerda el pañuelo rojo. La conmemoración religiosa de este último se celebraba el 10 de octubre hasta 1521 cuando, en busca de mejor clima, se cambió al 7 de julio. Además, uniéndola en esa fecha con las ferias
comerciales y los festejos taurinos.
Los toros se traían hasta unos sotos del río y, por la mañana, se trasladaban al lugar de su lidia seguidos por gente. En el siglo XIX
comenzó a correr delante el gremio de carniceros con sus ropas de trabajo, de ahí el blanco festivo actual.
En 1881 se inaugura el taurinísimo hotel La Perla, por el que han pasado y pasan las figuras del toreo, así como grandes celebridades de todo tipo. Este 2026 el establecimiento conmemora el centenario de la novela Fiesta, donde había lanzado los Sanfermines al mundo Hemingway; La Perla conserva la habitación de este Premio Nobel y aficionado taurino.
El 6 de julio de tres años más tarde, cerca de la plaza del Castillo que la precedió como coso, se inauguró el primer ruedo pamplonés. Destruido por un incendio, el ayuntamiento ofreció a la Casa de Misericordia edificar el actual; y gestionarlo, a fin de obtener ingresos para su obra social, cosa que hizo e inauguró en 1922. En ese ínterin, Ignacio Baleztena había compuesto la letra del Uno de Enero y para la música miliar de Las Dianas.
El 8 de julio de 1939 Librero, de Sánchez Cobaleda, rompió los tablones y acometió a los espectadores; por lo que, para San Fermín de 1940, se instaló el doble vallado. El año siguiente Joaquincho Illundain y José María Pérez de Salazar organizan el primer chupinazo en el Ayuntamiento; desde aquel 1941 lo convertirán en el consistorio más conocido del mundo.
En 1957 hubo problemas para ajustar honorarios con Antonio Ordoñez y Dominguín. Por ello, la Casa de Misericordia opta por dar prioridad al ganado con la creación de la Feria del Toro y la contratación de Miguel Criado «El Potra» Barragán como veedor. Corría 1962 cuando, en la misma línea, se añaden los prestigiosos premios Carriquiri, al ejemplar más bravo; y Feria del Toro, a los seis de una tarde. Solo compiten por dichos galardones las corridas a pie, quedando fuera novillada y rejoneo. Por añadidura, como el reglamento autorizaba como cuatreño al ejemplar con seis molares definitivos y dos de leche, y eso era polémico, Pamplona optó por pagar un plus por los que el análisis post mortem verificara los ocho de adulto.
En el año 1967, y ante la numerosa a demanda, se procedió a la ampliación de la plaza. La realizó el prestigioso arquitecto tudelano Rafael Moneo, ganando 6 000 localidades que acercan esta monumental a las casi 20 000 almas. Con el tiempo, el serial ha ido aumentando hasta los diez días actuales, que llena un público internacional. Nuevo cambio: a partir de 2006 el ayuntamiento distribuye líquido antideslizante en el recorrido del encierro; mejora la seguridad y acorta la duración; sin embargo, muchos corredores protestan ya que, al romperse menos las manadas, es más difícil encontrar hueco en las astas.
Y así llegamos a este 2026 donde estamos en pleno lío. Pincha estrena el ciclo de nuevo, y lleva más de un quinquenio. Ante los utreros navarros, de Lodosa, se ponen el mexicano Emiliano Osornio, Zapato de Oro 2025; Álvaro Serrano, puerta grande este San Isidro último; y Mario Vilau. Ojo al catalán, ganador de la Liga Nacional de Novilladas 2025, que en 2026 deslumbró en Las Ventas, fue cogido y poco después abrió la grande en la alicantina feria de Hogueras. Previamente había ganado el Premio de Investigación sobre Estudios Taurinos con su ensayo sobre el estado de la tauromaquia en Cataluña. Conviene recordar que otro torero catalán de dinastía, Paco Corpas Brotons, tomaba la alternativa en Pamplona un 7 de julio, día del copatrón de Navarra.
El día siguiente, 6, festejo ecuestre con los Murubes de El Capea-Carmen Lorenzo para Andy Cartagena y dos centauros forales: Roberto Armendáriz, de Noain; y Guillermo Hermoso de Mendoza, de Estella, tan joven y ya figura. Además, a partir de esta noche los toros realizarán el encierrillo para dormir en el corral de Santo Domingo en espera de los 849 metros de la carrera matinal.
La festividad de San Fermín, Daniel Luque, Víctor Hernández y el aragonés Aarón Palacio con Fuente Ymbro configuran un cartel muy rematado. Coletas que pisan fuerte los alberos. El veterano aun tiene hierba en la boca como Hernández y el maño, tres orejas en Nimes el día de su alternativa.
El 8, un icono torista con Cebada Gago, encaste propio y toda una leyenda en Pamplona. Ante los de la Zorrera, espadas de mucho mérito en un gran momento: David Galván, el sonriente jabato Román y el destacado salmantino Manuel Diosleguarde.
El 9 elenco de campanillas: saltarán a la arena los de Victoriano del Río y Toros de Cortés para el primero del escalafón, Alejandro
Talavante; un figurón como Roca Rey; y el por fin reconocido David de Miranda que viene arrollador.
Cartelón de la feria el 10, con el torero de toreros Morante de la Puebla. En una plaza que acostumbra a colgar el «no hay billetes» el Genio ha disparado los precios de reventa. Está en un momento de un regularidad excepcional y con un toreo ocho peldaños sobre la cima del escalafón. Sorteará los de su amigo Álvaro Núñez con un luchador Borja Jiménez y el gran gusto de Pablo Aguado.
Albaserradas de Escolar para el 11. Duda: ¿Estará contenido Ferrera en su buen toreo? ¿O le dará el sirocazo y montará un show? En cualquier caso nunca aburre. Ante los cárdenos otros dos diestros poderosos, Juan de Castilla e Isaac Fonseca.
El domingo vuelve La Palmosilla a la que Pamplona ha dado mucha por la resonancia de sus éxitos. Fortes, Fernando Adrián y Samuél Navalón conforman una terna muy interesante para este 12.
La opinión de Roca ha hecho que la feria modifique su formato y este año Miura se adelante para que el peruano pueda torear el 14 con la sangre Domecq de Jandilla. Así el 13 veremos con los de Zahariche al gran Manuel Escribano, par de La Mariposa incluido; al especialista Pepe Moral; y al interlocutor de los tendidos, el saludador venezolano Jesús Enrique Colombo.
¿Una plaza que tiene vendido todo el papel debe pasar por el aro de cambiar fechas por un doblete? Es una discusión que este año está en boca de los aficionados; sin embargo, habrá un sorprendente cierre con Jandilla para el exquisito Juan Ortega; el torbellino Andrés Roca Rey; y Tomás Rufo, que viene de indultar en Algeciras.
La ausencia de Diego Urdiales chirría mucho; un torero de gran calidad que salió a hombros en Bilbao 2025, y en 2026 de las Las Ventas, además de hacer retumbar los olés en La Maestranza; un maestro qué «navarros, aragoneses y riojanos, primos hermanos» es muy querido en Pamplona. Sumado a lo anterior, ¿es adecuada la repetición en una de las cuatro corridas toreristas, cuando no caben Castella, De Justo ni más gente en la plaza? Opiniones hay de todos los colores.
En cualquier caso, es bueno hablar de estos Sanfermines, ahora que va a estallar la fiesta; ahora que vibran sus calles; ahora que en el tranquilo Gas, escuchando el rumor del Arga, descansan los toros…
Jesús Javier Corpas Mauleón

