Villaseca de la Sagra puso el broche al XII Certamen Alfarero de Plata 2026 con una final que respondió a las expectativas, tanto por la entrega de los novilleros como por el excelente juego del encierro de La Olivilla, que volvió a dejar su sello en el ruedo.
La tarde tuvo ritmo, emoción y contenido. Jaime Torija abrió plaza con una actuación dinámica y de mucha disposición ante un novillo encastado que exigía mando. Supo darle forma a una faena intensa, conectando con los tendidos, aunque el acero le impidió redondear el resultado. En su segundo, el más complicado del festejo, volvió a mostrar firmeza y recursos, sacando adelante una labor de mucho mérito ante un animal incómodo.
Israel Guirao firmó una final de peso. En su primero, muy exigente y a la defensiva, tiró de colocación y cabeza para sostener una faena de mérito, siempre por encima de las condiciones del novillo. Pero fue en el quinto donde terminó de inclinar la balanza a su favor, cuajando una actuación de gran solidez, mando y personalidad, que conectó con fuerza en los tendidos y le valió una oreja de importancia.
Rubén Vara también dejó su impronta en la final. Apostó desde el inicio y encontró premio en su primero, un novillo de calidad al que supo exprimir con actitud y entrega en una faena que llegó con fuerza al público. En el sexto, de mayor peligro, volvió a mostrarse decidido, arrancando muletazos de mérito pese a las dificultades, aunque sin premio final.
El encierro de La Olivilla tuvo un papel destacado, con varios novillos de gran nivel, sobresaliendo especialmente el tercero y el quinto, ambos premiados con la vuelta al ruedo.
Al término del festejo, el jurado falló los siguientes premios:
Triunfador del XII Alfarero de Plata 2026: Israel Guirao
Mejor Ganadería: Hnos. Sánchez de León
Mejor Novillo: Nº 35 “Juncoso”, de La Olivilla (lidiado en 5º lugar)
Mejor Subalterno: Raúl Cebadera
Así se cerró una edición más de un certamen que sigue consolidándose como referencia para el futuro del toreo, dejando nombres propios y una sensación clara: la cantera sigue empujando con fuerza.

