31 de octubre de 2026

HomenajeFuenlabrada se rinde a Maximino Pérez en un homenaje que dedicó a las víctimas de Urda

Fuenlabrada se puso en pie para homenajear a uno de los suyos. El empresario taurino Maximino Pérez recibió este viernes una ovación de más de tres minutos durante las XIX Jornadas Taurinas de Fuenlabrada, celebradas en el Teatro Tomás y Valiente, previo al homenaje que se le tributó. Un reconocimiento a toda una vida dedicada a la Tauromaquia que tuvo un significado especialmente emotivo por producirse en su localidad natal y en un momento personal marcado por su lucha contra la esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Sin embargo, el empresario quiso que el protagonismo de aquel homenaje fuera también para quienes están atravesando horas de profundo dolor tras el accidente ferroviario de Urda.

Maximino Pérez dedicó expresamente el homenaje a los fallecidos y víctimas del accidente ocurrido en la localidad toledana, con una mención especialmente sentida a Antonio Vázquez y a toda su familia. Un gesto de solidaridad y recuerdo en unos días especialmente difíciles para el mundo taurino, conmocionado por la muerte de Vázquez, hermano del maestro Curro Vázquez, cuyo fallecimiento fue confirmado oficialmente este viernes.

El homenaje se convirtió en uno de los momentos más especiales de una jornada que reunió en un coloquio a los matadores de toros Emilio de Justo y David Galván, con el periodista Roberto Gómez como presentador y moderador. El acto, organizado por el Ayuntamiento de Fuenlabrada, a través de su Concejalía de Cultura, y la Federación de Peñas Taurinas de Fuenlabrada, incluyó también la entrega de los premios Fuenlabrada Taurina y la actuación de la escuela de baile Aldava.

Nacido en Fuenlabrada en 1969, Maximino Pérez inició su trayectoria empresarial siendo prácticamente un joven. En 1990, con apenas 21 años, fundó Maxitoro y se convirtió en el empresario taurino más joven de España. Desde entonces ha desarrollado una extensa carrera al frente de plazas como Cuenca, Ciudad Real e Illescas, consolidándose como uno de los nombres más reconocidos del empresariado taurino.

Especialmente estrecha es su vinculación con Cuenca, donde lleva más de 25 años al frente de la organización de su feria taurina. Bajo su gestión, el número de abonados pasó de 414 a más de 5.000 actualmente, una transformación que convirtió la Feria de San Julián en una de las grandes referencias del calendario taurino. Esa trayectoria motivó que el Ayuntamiento conquense aprobara en septiembre de este año su nombramiento como Hijo Adoptivo de Cuenca, sumándose al reconocimiento recibido con el Premio Patrimonio Tauromaquia Ciudad de Cuenca.

Sin embargo, el homenaje de este viernes tuvo una dimensión que fue mucho más allá de sus éxitos profesionales. Maximino Pérez afronta desde hace años una dura lucha contra la ELA, una enfermedad que ha marcado profundamente su vida y que hace especialmente significativas las muestras de afecto que continúa recibiendo del mundo taurino.

Por eso, los más de tres minutos de aplausos que le dedicó el público del Teatro Tomás y Valiente adquirieron un valor especial. No era únicamente el reconocimiento a un empresario que ha dedicado más de tres décadas a organizar festejos y levantar ferias, sino también el cariño de sus paisanos hacia un hombre que continúa siendo una referencia para la Tauromaquia.

Fuenlabrada quiso agradecerle su trayectoria con una ovación de más de tres minutos, pero Maximino Pérez decidió compartir aquel reconocimiento con quienes más lo necesitaban en ese momento: las víctimas del accidente de Urda y sus familias, especialmente la de Antonio Vázquez. Un gesto que añadió todavía más emoción a una noche que quedará en el recuerdo de las XIX Jornadas Taurinas de Fuenlabrada.

Noticias relacionadas