El mundo del toro lamenta este lunes el fallecimiento de Manuel Cañaveral Valdés, ganadero de Guadaira y padre del rejoneador José Luis Cañaveral, figura estrechamente vinculada durante décadas a la crianza del toro bravo.
La historia de la ganadería se remonta a 1951, cuando Cañaveral comenzó a formarla con reses adquiridas a Carlos Melgarejo y Arias de Reina, a las que se sumó un toro de José Carvajal González. Con el paso de los años, el hierro experimentó diferentes transformaciones hasta configurar la ganadería que conocemos en la actualidad.
Uno de los cambios más importantes se produjo en 1987, cuando decidió eliminar el ganado existente e incorporar vacas procedentes de Joaquín Buendía. Fue entonces cuando la vacada comenzó a anunciarse bajo el nombre de Guadaira.
La evolución continuó en los años siguientes. En 1996, Manuel Cañaveral diseñó el hierro actual y posteriormente reforzó la ganadería con sangre de Jandilla, incorporando vacas y sementales de esta procedencia. Finalmente, en 1998, eliminó las reses de origen Santa Coloma y apostó definitivamente por la línea Jandilla, añadiendo un nuevo lote de más de cuarenta vacas.
Con su fallecimiento desaparece un ganadero que dedicó buena parte de su vida a la selección y evolución de Guadaira, dejando su nombre ligado a la historia de este hierro.
La capilla ardiente ha quedado instalada en la sala 16 del Tanatorio SE-30 de Sevilla, donde la ceremonia de despedida tendrá lugar este lunes a las 20:30 horas.
Desde El Estoconazo trasladamos nuestro más sentido pésame a su hijo José Luis Cañaveral, así como al resto de familiares, amigos y allegados de Manuel Cañaveral Valdés.
Descanse en paz.

