Manuel Quintana puso raza ante el tercero, un novillo encastado que exigió compromiso. El cordobés resultó herido en el muslo izquierdo durante la faena, pero permaneció en el ruedo y terminó encontrando momentos de profundidad, especialmente con la mano izquierda. Fue despedido con una fuerte ovación tras aviso antes de pasar a la enfermería, sin poder lidiar su segundo.
El parte médico revela que el cordobés habría sufrido ‘varias heridas en diferentes zonas, producidas por asta de toro, además de una herida por asta de toro en el tercio inferior del muslo izquierdo, con apertura de un puntazo de 15 centímetros’.

