El concurso de arrendamiento de la Plaza de Toros de Acho, en Lima, ha quedado oficialmente desierto. La Sociedad de Beneficencia de Lima Metropolitana (SBLM), propietaria del histórico coso, se reunió este martes para resolver el proceso de adjudicación de la gestión de cara a la temporada 2026, acordando la descalificación de la única oferta presentada, la del Consorcio Taurolima.
El citado consorcio, integrado por Freddy Villafuerte, su hermana Jenny y Hans Añaños, vio rechazada su candidatura después de que la SBLM detectara irregularidades en la documentación presentada. Según informó la entidad, en una declaración jurada Freddy Villafuerte manifestaba contar con solvencia económica y no mantener deudas ni con el Estado ni con la propia Beneficencia. Sin embargo, la SBLM constató que el anterior Consorcio Taurolima, que gestionó la plaza hace más de una década y cuyo representante legal y responsable solidario era el propio Villafuerte, mantiene una deuda tributaria en proceso coactivo que permanece impaga.
El otro posible aspirante a la gestión del coso limeño, el empresario Tito Fernández, finalmente optó por no concurrir al concurso. Según trascendió, Fernández consideró que las condiciones fijadas en las bases de la subasta eran “irreales y no factibles”, circunstancia que le llevó a descartar la presentación de una oferta.
Tras esta decisión, el futuro de la Plaza de Toros de Acho y, especialmente, de la Feria del Señor de los Milagros queda seriamente comprometido. Este ciclo, el más importante del calendario taurino peruano y uno de los referentes de América, está previsto tradicionalmente para finales de octubre y principios de noviembre. Sin embargo, los ajustados plazos y la ausencia de un gestor definido ponen en grave riesgo su celebración.
A esta incertidumbre se suma un condicionante añadido de enorme relevancia: la dificultad para trasladar toros desde España a Perú en estas fechas, como consecuencia de los estrictos protocolos sanitarios que limitan estos movimientos durante los periodos de altas temperaturas. Este factor resulta clave, ya que en el país andino no existe actualmente disponibilidad suficiente de toros con la categoría y el trapío necesarios para una feria del nivel de Acho, además de la elevada demanda de reses bravas por parte de las plazas del interior del Perú.
En estos momentos, la Sociedad de Beneficencia estudia la posibilidad de convocar un nuevo concurso de adjudicación. No obstante, dicha opción implicaría prolongar el proceso hasta el mes de junio, lo que dejaría prácticamente sin margen de maniobra para organizar la Feria del Señor de los Milagros en condiciones adecuadas.
Así, el futuro inmediato del bicentenario coso limeño permanece en el aire, a la espera de una solución que garantice la viabilidad económica, administrativa y artística de una de las plazas más emblemáticas de la tauromaquia americana.

