El diestro onubense inauguró con magisterio el coloquio programado por la Peña Joselito ‘El Gallo’ dentro de ‘Los lunes taurinos del Hotel Vincci’
El matador de toros onubense David de Miranda se erigió en el gran protagonista del coloquio organizado por la Peña Joselito ‘El Gallo’, celebrado -19 de enero- dentro del ciclo ‘Los lunes taurinos del Hotel Vincci’, en Granada. Durante más de una hora de conversación fluida y cercana, el diestro de Trigueros desplegó una auténtica lección catedrática sobre la esencia del toreo, su trayectoria profesional y los retos que afronta en el presente y futuro inmediato de su carrera.
El acto estuvo conducido por el presidente de la peña, Rogelio Muñoz, el coronel e historiador Julián Tomás García, así como por distintos aficionados que participaron activamente en el coloquio. David de Miranda respondió con franqueza y profundidad, ofreciendo una visión honesta del oficio de matador de toros.
Al repasar sus inicios, el torero subrayó la importancia que tuvo en su carrera el certamen ‘Huelva busca un torero’, celebrado en 2011, al que definió como un verdadero trampolín profesional. Posteriormente evocó uno de los momentos más determinantes de su vida taurina: la alternativa, tomada en su ciudad natal en 2016, de manos de José Tomás, así como las tardes más relevantes que ha firmado en plazas como Madrid, Sevilla, Málaga, Huelva y Linares.
Especial emoción despertó su recuerdo de la grave lesión cervical sufrida en Toro (Zamora) en 2017, que lo mantuvo alejado de los ruedos durante un año y marcó un antes y un después en su carrera. Con sinceridad, el diestro afirmó que “Las cogidas son un trance necesario”, reconociendo que dejan secuelas físicas y también psicológicas, auténticos “Fantasmas que son difíciles de superar”.
En el plano conceptual, David de Miranda reivindicó una tauromaquia basada en la autenticidad, dejando claro que “La verdad y la pureza es lo que mejor me define”. En este sentido, fue rotundo al afirmar que “Cuando no estás a gusto delante de un toro, no se puede mentir”, una máxima que resume su forma de entender el toreo.
Aunque reconoció poseer una personalidad muy definida en el ruedo, el onubense confesó su admiración por referentes contemporáneos como Manolo Cortés, José Tomás, Paco Ojeda y Miguel Ángel Perera, así como por las grandes figuras históricas del toreo, entre las que destacó a Joselito ‘El Gallo’, Juan Belmonte y Manolete.
Para David de Miranda, la emoción del público no se logra desde la comodidad ni el exceso de técnica, sino desde la entrega total. En su opinión, emocionar exige “Más compromiso, más riesgo y más arte”, advirtiendo del “Peligro de caer en una tauromaquia excesivamente depurada que conduce a la frialdad y la monotonía”.
Tras proclamarse triunfador de la feria colombiana de Manizales, el torero afronta con ilusión una temporada 2026 cargada de compromisos de máximo nivel, con actuaciones previstas en Venezuela, Jalostotitlán (México), Olivenza, Valencia -con la corrida de La Quinta-, además de un doble compromiso en Madrid y Sevilla. En relación con Granada, mostró su deseo de volver a la Monumental de Frascuelo, confiando en estar anunciado en la Feria del Corpus, ya que considera que “Es un placer y un privilegio hacer el paseíllo en una plaza como Granada”.
A las puertas de cumplir diez años como matador de toros, David de Miranda abordó también el apartado de apoderamiento, señalando al maestro Enrique Ponce como la persona idónea para dirigir su carrera, tras haber recibido ofrecimientos de grandes empresas y después de la etapa compartida con Jorge Buendía y José Luis Pereda. Convencido de la figura del torero-apoderado, aseguró que “Quién mejor para defenderme que otro torero” y destacó que “El maestro Enrique Ponce, con una mirada, te da mucha seguridad”. No obstante, reconoció que la nueva etapa se afronta “Desde lo desconocido”, con la dificultad añadida de estar ligado a un apoderado independiente, sin respaldo directo de grandes casas empresariales.
Por último, en el apartado ganadero, el matador fue claro al afirmar que “Los toreros necesitamos materia prima para poder triunfar”. En este sentido, destacó el hierro de Juan Pedro Domecq y otras ganaderías reconocidas “Valorando especialmente la regularidad que ofrecen como base para el éxito en el ruedo”

