Un Día de San Fermín de 1956 tomaba la alternativa en Pamplona Paco Corpas Brotons. Nacido un 6 de julio de 1934, el 10 de ese mes en 2023 fallecía en Madrid este catalán luego muy vinculado al Campo Charro. Vamos a recordarlo ahora que el también catalán Vilau ha sido la primera puerta grande de estos Sanfermines.
Torero de dinastía, había nacido en la plaza de Las Arenas de Barcelona hijo del matador, luego banderillero y conserje de ese coso, Ramón Corpas. Fue bautizado dentro de un capote de paseo siendo su padrino José González «Carnicerito de México». Mató su primer becerro en Olot, Gerona.
Su debut con caballos fue en un mano a mano con su hermano mayor, Carlos, en Melilla en 1951; los Corpas Brotons recibieron la totalidad de orejas y rabos de los utreros. Paco toreo más de 120 novilladas con picadores entre España y Francia.
La citada alternativa, de lujo, en San Fermín se la iba a dar Antonio Ordoñez, pero cogido con anterioridad tuvo que sustituirlo Julio Huerta; padrino Gregorio Sánchez. El toro, Gitano de Sepúlveda de Yeltes; le cortó una oreja. Torero completo, variado y de muchas facultades; ídolo en Francia, Pamplona o Portugal, toreó también en las colonias lusas de Ángola o Mozambique; mucho en América, y hasta actuó en China.
En dos corridas en Las Ventas y una en La Maestranza le hicieron dar vuelta al ruedo cada vez que terminaba un tercio de banderillas, caso único.
Una vez retirado, en 1971, tras 23 temporadas, 16 de matador, fue presidente de la Asociación Benéfica de Toreros, con la que tuvo grandes logros: por ejemplo que la Organización Sindical incluyese a los espadas y cuadrillas en el Régimen General de la Seguridad Social en vez de en el Especial. Fue una mejora sustancial para quienes se tocan con montera o castoreño, por lo que es digno de un sonado reconocimento, que me costa los anteriores profesionales sí le tenían.
Ademas de tener padre y hermano, también fue cuñado de diestro ilustre, ya que casó con María Victoria Ortuño, hermana del gran Jumillano y copropietaria de la plaza de Valladolid. Y siguió la saga su hijo,Francisco Corpas Ortuño, también matador de toros.
Del Paco Corpas Brotons retirado nos dice Andrés Amorós que era un gran amante del toreo y que su sabia conversación u observaciones eran un lujo. Si lo dice Amorós, va a misa; en la capilla de San Fermín, claro.
Jesús Javier Corpas Mauleón

