Nueve orejas y un rabo en un festejo donde los tres actuantes brillaron a gran nivel
Buena tarde de toros la vivida hoy en San Clemente, donde Antonio Ferrera ha destacado al indultar al cuarto de la tarde, un gran toro de Pereda al que ha cortado los máximos trofeos simbólicos. El diestro Esaú Fernández, con cuatro orejas, y la novillera Olga Casado, con dos, han estado a gran nivel y también han salido a hombros.
FICHA:
Se lidiaron cuatro toros y dos novillos de José Luis Pereda, bien presentados y de buen juego en conjunto, sobresaliendo el cuarto, número 70 de nombre Oleoso, que fue indultado.
Antonio Ferrera, oreja y dos orejas y rabo simbólicos.
Esaú Fernández, dos orejas y dos orejas.
Olga Casado, oreja y oreja.
La plaza registró más de media entrada.
RESEÑA:
El primero de la tarde dejó a Antonio Ferrera torear bien de capa, pero después del puyazo se defendió un poco, lo que no fue impedimento para que Ferrera le sacara buenos muletazos y compusiera una faena entonada que acabó en oreja.
En el cuarto, Ferrera se superó y consiguió indultar a un gran toro de Pereda con el que ya brilló en banderillas, poniendo la plaza en pie en el tercer par, y al que le hizo dos faenas en una, toreando a placer a un animal con mucha clase para que el público de forma unánime pidió el induto, que el presidente concedió. El torero paseó los máximos trofeos simbólicos.
Esaú Fernández fue el primero en cortar dos orejas, lo hizo al segundo de la tarde, un buen toro de Pereda que le permitió hacer una completa faena, toreando por abajo a un toro que tuvo mucha transmisión.
En el segundo de su lote, Esaú se empleó a fondo, corrigiendo defectos de un toro que tuvo mucho interés en su embestida. Una vez dominado el animal, el torero de Camas dejó excelentes muletazos, mostrándose muy por encima de su oponente hasta desorejarlo.
También tuvo un comportamiento notable el tercero de la tarde, un novillo de Pereda al que Olga Casado entendió muy bien cuajando una excelente faena que cerró con luquesinas. Mató al tercer intento y eso dejó el premio en una oreja. En el novillo que cerró plaza, Olga Casado brilló con el capote e hizo una buena faena de muleta a otro novillo bueno al que le pudo cortar una oreja.

