El periodismo taurino está hoy de luto. Miguel Ángel Moncholi Chaparro ha fallecido este viernes por la mañana en Madrid a los 70 años de edad, dejando tras de sí una de las trayectorias más largas, influyentes y respetadas de la comunicación taurina contemporánea.
Nacido en Madrid el 26 de noviembre de 1955, Moncholi dedicó más de medio siglo a contar, explicar y defender la tauromaquia desde todos los formatos posibles: la radio, la prensa escrita y, de manera muy especial, la televisión. Para varias generaciones de aficionados fue, sencillamente, la voz de los toros en Telemadrid, cadena en la que durante más de treinta años narró festejos, analizó tardes históricas y acercó cada temporada a los hogares madrileños con un estilo reconocible, didáctico y profundamente respetuoso con la Fiesta.
Su firma y su voz también estuvieron ligadas a medios fundamentales como la Cadena SER, Televisión Española o el diario ABC, consolidando una carrera marcada por el rigor informativo y por una manera de contar el toro desde el conocimiento, la experiencia y la pasión contenida. Moncholi siempre defendió que no era un crítico, sino un informador, y esa filosofía marcó su forma de estar en el callejón y delante de los micrófonos.
Licenciado y doctor en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid, compaginó su labor profesional con una intensa tarea docente. Durante más de veinte años formó a jóvenes periodistas en cursos de periodismo taurino, muchos de los cuales ejercen hoy en medios especializados. Fue un firme defensor de la profesionalización del periodismo taurino y de su presencia en el ámbito universitario, adelantándose a su tiempo y luchando contra el intrusismo.
A lo largo de su carrera recibió numerosos reconocimientos, entre ellos dos Premios Ondas, una Antena de Oro y varios galardones de la Academia de Televisión, aunque quienes le conocieron siempre coinciden en que su mayor legado no está en los premios, sino en la huella humana y profesional que dejó en compañeros, alumnos y aficionados.
Su fallecimiento se produce apenas unas semanas después del emotivo homenaje que le rindió la Comunidad de Madrid el pasado 2 de enero en la Plaza de Toros de Las Ventas. En un acto multitudinario celebrado en la Sala Antonio Bienvenida, y arropado por periodistas, profesionales del toro y autoridades, se descubrió una placa conmemorativa en el Tendido Bajo del 3, el lugar desde el que tantas tardes contó la historia viva del coso venteño. Aquel reconocimiento, recibido en vida y con gran emoción, cobra hoy un profundo valor simbólico.

