Cinco orejas que pudieron ser más si no es por las espadas. Seis de Toros del Ojalién, el hierro Domeqc (la casa tiene otro de sangre Veragua) de la familia Gallego, de los que cinco salieron alegres y remataron burladeros, aunque cuatro no tuvieron mucho fondo; sin embargo, permitieron expresarse a los toreros y se vieron muchas cosas, tanto en capote como con la muleta. Tres matadores que, por encima de sus lotes, torearon templados, con toques suaves y seguros. En los fines de faena todos se metieron entre los pitones. Rufo venía de ser claro triunfador de la Feria del Toro de San Fermín, en tanto Borja perdía en la misma las opciones con los aceros. En Tudela se invirtió la balanza.
No tuvo opciones Castella con Cítrico, un rajado que casi lo lleva por delante en su afán de irse a tablas; Sebastián se hizo el quite a sí mismo. Los mimbres restantes ya fueron otro cantar. Nobles con poco fondo, sirvieron en general.
Borja destacó con naturales de excelente trazo ante Revelado, un toro con mucha fijeza y poco fondo, al que dejó patas arriba a la primera.
Rufo malogró pinchando una gran actuación con Labrador. Temple, colocación y gusto para terminar con mondeñinas. El público, con su silencio al montar el estoque y las exclamaciones de disgusto al pinchar, dio nota de como había estado el toledano; La aplausos de ánimo tras cada pinchazo, también.
Castella se resarció con el castaño cuarto. Bonito, este cinqueño fue así mismo el que más fondo tuvo, y donde el francés mostró su poso con tantos años de figura. Preciosa faena con algún cartel de toros; pinchazo y estocada; oreja.
Borja, a por todas, recibió con larga cambiada en el tercio para luego dar un recital con el colorado Adornador. Hubo muy buenos naturales y calaron mucho los circulares invertidos. Espadazo y dos orejas.
Rufo, que está en sazón, volvió a mostrar su gran momento. Muy bien y variado con el capote, se montó sobre el burraco cuando se paró tras el tercio de varas. Tal vez con menos caballo… oreja merecida a la tarde que había echado. Fue despedido con aplausos igual que Castella, en tanto Borja salía a hombros. Un buen espectáculo esta corrida de Tauro Luján que ya por cartél merecía el
lleno.
Ficha: Media entrada en la Chata de Griseras. Toros de Ojailén, bien presentados con un menos cuajado primero.
Sebastián Castella, silencio y oreja tras aviso
Borja Jiménez, oreja y dos orejas
Tomás Rufo, ovación tras aviso y oreja
Fernando Sánchez se desmonteró en el sexto.
Presidió el alcalde Alejandro Toquero, auxiliado en lo artístico por Carlos Lasheras y en lo veterinario por Ichaso Elarre.
Al finalizar el paseíllo sonó el himno nacional escuchado respetuosamente en pié y muy aplaudido a su término.
Jesús Javier Corpas Mauleón
Fotos: Z.Pérez




