Clemente dio un golpe de entidad en 2025 y pretende seguir esa estela triunfal y sobre todo artística en 2026. Un torero de aire andaluz que llega cargado de retos a un nuevo curso. El campo esta siendo testigo de la evolución de un diestro que ha dado un golpe mayor de tuerca a su asolerado concepto artístico.
Los retos de Clemente este año son fuertes, con Madrid en San Isidro como punto angular de apuesta en las grandes ferias.
Como se recordará, en España durante 2025 dejó huella en Madrid en el festejo inaugural de San Isidro, una actuación valiente, templada y cabal. Cortó tres orejas en la feria de San Lorenzo de Huesca donde firmó en pleno mes de agosto una tarde de gran relevancia y concluyó el curso con una faena que tuvo peso específico en Las Rozas. Entre todas ellas, dos tardes sin trofeos pero con eco en Gijón y en Palencia.
Y en Francia, el curso 2025 de Clemente fue redondo de principio a fin, logrando imponer su nombre como pieza clave del tablero taurino en el país galo de cara a un 2026 que arrancará con vitola de figura del toreo

