El torero gaditano fue el protagonista este viernes de una tertulia organizada por la Asociación Taurina de Aficionados Prácticos de Jaén
Este viernes, en vísperas de la festividad de San Antón, la ciudad de Jaén vivió una velada cargada de emoción y simbolismo. El salón del Hotel Xauen registró un lleno absoluto para recibir al diestro gaditano David Galván, protagonista del regreso de las tertulias taurinas organizadas por la Asociación Taurina de Aficionados Prácticos de Jaén, que retomaba estas jornadas tras varios años de inactividad.
La vuelta no podía ser con otro nombre. Tal y como señalaron los organizadores, debía ser con el torero que cortó las dos orejas al último toro de la pasada Feria de San Lucas, y con una figura profundamente unida a la historia reciente de Jaén. Porque la relación de David Galván con esta tierra es, ante todo, una historia humana y de superación.
El encuentro sirvió para recordar que Jaén tenía una ‘deuda pendiente’ con Galván. El diestro no hacía el paseíllo en Jaén desde octubre de 2013, fecha en la que sufrió una gravísima cornada que conmocionó tanto a la afición jiennense como al panorama taurino nacional. Doce años después, Galván regresaba a la Feria de San Lucas, cerrando un círculo vital y profesional que tuvo ayer uno de sus momentos más emotivos.
Durante la charla-coloquio, David Galván quiso expresar públicamente su agradecimiento al Dr. Rafael Fuentes, presente en el acto, destacando que ‘gracias a él y a su equipo puedo estar hoy toreando’. El torero recordó con emoción que, de no haber estado en sus manos tras aquella cornada, su carrera no habría tenido continuidad. ‘Jaén supone para mí algo muy especial, es una tierra donde me siento querido y en la que me encanta torear’, afirmó el diestro, visiblemente emocionado.
El acto estuvo moderado por José Luis Marín Weil y contó también con la intervención del presidente de la Asociación Taurina de Aficionados Prácticos de Jaén, Antonio González, quien subrayó la importancia de recuperar estos espacios de encuentro y reflexión taurina, y el significado de hacerlo con una figura tan vinculada a la afición local como David Galván.
Una noche para el recuerdo, en la que Jaén y Galván volvieron a encontrarse, reafirmando un vínculo forjado en la adversidad y fortalecido por el tiempo, un triunfo y la emoción compartida.

