El matador David Garzón tentó dos vacas en la ganadería de Hermanos García Blasco este sábado. Allí, en Fustiñana, pudo deleitarnos con su exquisito toreo por la izquierda, la mano de los cortijos. Los ligó,
bien ligados, ante una codiciosa berrenda con mucha clase por ese pitón y con algunas dificultades por el derecho. Fueron naturales largos, despaciosos y templados; una gozada. Animal de buena nota.
Ante la otra res, indecisa y con carbón, David solo pudo aguantar y practicar lidia.
Un recorrido por la finca La Esperanza, con Alberto García Blasco como cicerone de lujo, concluyó la jornada para el espada, sus apoderados Juan Frommknecht y Eduardo Carcar, junto a la concurrencia.
Yo conocí personalmente a David Garzón en otro tentadero, aquel en Pincha; y me gustó sobremanera su claridad de ideas junto con su concepto. Y lo reafirmó en la corrida de Sangüesa 2025, triunfando ante
dos malos cuatreños con mucha torería. Ahora que hablamos tanto de la necesidad de abrir los carteles a savia nueva, este es un diestro con mucho que aportar en dicha renovación.
Jesús Javier Corpas-Mauleón


